Mantén tu dieta mientras estás de viaje

Hacer dieta para algunos resulta bastante sencillo pues se encuentra dentro de sus hábitos diarios, pero mantenerla una vez han iniciado las vacaciones, esa es otra historia. Si próximamente se encuentra en tus planes hacer un poco de turismo, ir a un nuevo lugar para conocer otras ciudades, posiblemente la comida será lo que siempre encontrarás a pedir de boca. Es por ello que te brindamos algunos consejos con los que podrás sobrevivir a las tentaciones de comer mientras te encuentres de vacaciones haciendo turismo.

Sin duda alguna, todo turismo encontrará en la comida una razón para hacerla parte de él y conocer las costumbres de una localidad. El detalle surge cuando deseas conservar tu dieta y con ello tu salud. Para que no te atrape el estrés por ello y puedas disfrutar de tus vacaciones, estas son algunas alternativas:

Calmar el hambre con entrantes sanos

Suele ocurrir que después de tanta actividad recorriendo y conociendo el lugar llegue el momento de comer, y generalmente lo primero que hacemos es intentar calmar el apetito y el hambre con el que llegamos, por ello, resulta de gran importancia ingerir agua antes de que la comida llegue a nuestro paladar ya que eso nos ayuda a calmarnos parcialmente, pero además antes de comenzar a comer se deben seleccionar entrantes que nos puedan ayudar a minimizar nuestro estado hasta comer, pero que además no contengan demasiadas calorías como por ejemplo frutas, verduras frescas o proteínas magras, con alto contenido acuoso y fibra en su composición.

Una buena selección para el plato principal 

Luego de haber consumido un platillo ciertamente nos ayudó a minimizar nuestras ansias, ahora es momento de poder disfrutar del plato principal con el que podamos saciarnos y que pueda contener más calorías ya que ahora es posible controlar de mejor manera lo que vamos a consumir.

Para ello resulta importante conocer la cantidad de nutrientes que dicha comida nos aportará, dándole prioridad a los platos que contengan fibra, hidratos complejos, grasas buenas, proteínas de calidad, vitaminas y minerales varios, y por el.contrario, descartando todas aquellas preparaciones que contengan grasas trans, azúcares añadidos y harinas refinadas.

De esta manera, se puede seleccionar platos que contengan cereal, carnes o pescado fresco, frutos secos, semillas, frutas y verduras varias. Un ejemplo podría ser consumir pasta gratinada con salsa de verduras y nueces, con atún y verduras, con langostinos, guindillas y pak choi o bien en ensaladas. Otra opción podría ser un arroz con pescado al curry, arroz negro con sepia y gambones en paella o una cazuela de arroz especiado con verduras y garbanzos con trozos de pollo.

Estar fuera puede ser sinónimo de comer postres

Si eres de los que luego de comer necesitan ese dulce sabor en la boca, entonces debes seleccionar opciones que resulten ligeras pero que además te permitan seguir andando para continuar con tu actividad turística conociendo luego de haber comido. Siempre se puede consumir un postre que sea de una ración pequeña sobretodo si sus nutrientes no son exactamente de buena calidad, pero también se puede seleccionar o bien, optar por una ración que sea mayor pero saludable, es decir, a base de frutas o sin azúcares añadidos.

Finalmente, la recomendación es que cada vez que tengas la oportunidad selecciones un restaurante, más no compres la comida e ir consumiendola mientras recorres la ciudad o caminas, ello con el fin de que puedas cuidarte mientras duren tus vacaciones comiendo sano.